La cantante neoyorquina Bette Smith, la gran esperanza del soul, en su lado más rockero, ha lanzado el que es su segundo disco; ‘The Good The Bad And The Bette’ tras su debut en 2017 con ‘Jetlagger’.
Alto, un momento. Una aclaración importante, este es el segundo disco de la cantante que responde al nombre artístico de Bette Smith, pero no es, ni mucho menos el segundo en su carrera.
¿Cómo!?
La cuestión es que Bette Smith antes de ser Bette Smith fue Bette Stuy, un cantante de blues que grabó un par de discos y que llegó a ser incluida en el Salón de la Fama del Blues de Nueva.
O sea, que en modo alguno es una novata.
Detrás de Bette Smith se encuentra Sharon Smith, una mujer nacida en Brooklyn (Nueva York, USA), en una familia férreamente adventista.
De hecho, su padre era el director del coro de la iglesia del barrio a la que asistían y en el que ella empezó a cantar con la tierna edad de 5 años.
A pesar de que su progenitor prohibía a la familia escuchar música secular en casa (sí, todavía hay individuos que hacen esas cosas), la joven Smith estaba enamorada de la música de Etta James, Isaac Hayes o Bill Withers.
De ahí a que cogiese el petate y se fuese de su casa cuando pudo hacerlo a buscarse la vida sólo había un paso.
Pero eso es otra historia, pues lo importante aquí y ahora es estén estupendo ‘The Good The Bad And The Bette’.
Aunque igual es echar muy pronto las campanas al vuelo, parece que Sharon Jones ya tiene una digna heredera.
‘The Good The Bad And The Bette’ mezcla a partes iguales soul, rock y blues (ella empezó como cantante de blues) de alto octanaje.
Con prácticamente la misma banda con la que grabó ‘Jetlagger’, el trabajo que la puso en el punto de mira de los aficionados al soul, Bette Smith canta tanto temas propios (‘Whistle Stop’) como versiones de clásicos del soul y el rock como ‘Everybody Needs Love’, ‘Fistfull Of Dollars’ o ‘Don’t Skip Out On Me’.
Pero si me tengo que quedar con una canción de este disco, escojo dos; ‘Fistfull Of Dollars’ y ‘I’m A Sinner’, porque esos aromas que tiene al ‘Sinnerman’ de Nina Simone.
Sí, un disco que se puede y se debe recomendar y disfrutar sin miramientos.
Vale.
Y.M.
Músicos: Bette Smith (voz), Jimbo Mathus, (guitarra); Luther Dickinson (guitarra); Eric Carlton (piano); Henry Westmoreland (órgano), Bronson Tew (batería),… Año: 2020 Estilo: Soul |