«Monk con Clave», el nuevo álbum de la big band del contrabajista nuyorican del Bronx Carlos Henríquez, representa un proyecto ambicioso y profundamente personal: una reimaginación a gran escala de la música de Thelonious Monk fusionada con el pulso afrocaribeño de la clave.
Carlos Henríquez, miembro destacado de la Jazz at Lincoln Center Orchestra (JLCO), lleva años explorando el cruce entre el jazz de Nueva York y las tradiciones latinas. Tras su exitoso «Dizzy con Clave» (2018), dedicado a Dizzy Gillespie, ahora se enfrenta al genio excéntrico de Monk con una big band multigeneracional que incluye figuras como el percusionista Pedrito Martínez, trompetista Mike Rodriguez y el pianistas Gonzalo Rubalcaba, entre otros.
El título “Monk con Clave” no es un simple guiño bilingüe. La clave (el patrón rítmico de dos o tres golpes que sostiene la música afrocubana y caribeña) actúa aquí como lente para leer al compositor de ‘Round Midnight’, ‘Blue Monk’ o ‘Evidence’.
El proyecto tiene raíces históricas concretas. Henríquez conecta la música con la historia del barrio San Juan Hill (actual Lincoln Square en Manhattan), un enclave afrocaribeño y puertorriqueño de principios del siglo XX donde convivían ritmos latinos, blues y los primeros brotes del jazz moderno. Ese mestizaje urbano es el suelo nutricio del disco: Monk no se ‘latiniza’ de forma superficial, sino que se devuelve a un contexto cultural donde el swing y la clave ya se rozaban antes de que existiera el término latin jazz.
El álbum reelabora clásicos monkianos con arreglos para big band que combinan la potencia orquestal del jazz con la densidad polirrítmica caribeña. «Monk con Clave» es, ante todo, un acto de amor y de apropiación creativa. Carlos Henríquez no traiciona a Monk; lo libera de la camisa de fuerza del purismo bebop y lo devuelve a la calle, al baile, al barrio.
En el contexto de la carrera de Carlos Henríquez, «Monk con Clave» consolida su posición como uno de los puentes más sólidos entre el jazz neoyorquino institucional y las raíces afrolatinas vivas.
No es solo un tributo; es una declaración de que el jazz del siglo XXI puede seguir siendo vanguardista sin renunciar al cuerpo, al baile ni a la memoria colectiva del barrio.
Delein.
| Músicos: Carlos Henríquez (contrabajo); Osmany Paredes (piano); Robert Rodriguez (piano); Mike Rodriguez (trompeta); Anthony Almonte (voz); Jeremy Bosch (flauta, voz); Obed Calvaire (batería); Bobby Allende (bongós); Jesus Ricardo (trompeta). Músicos invitados: Pedrito Martínez (percusión); Gonzalo Rubalcaba (piano) Año: 2026 Estilo: Latin jazz |





