«Our community will not be erased» el nuevo disco del trompetista Jeremy Pelt no sólo es jazz es también, y casi antes que nada, un acto de preservación histórica y emocional y en tanto que ello se presenta como una declaración afirmativa y reflexiva sobre la resiliencia de la comunidad afroamericana, en un contexto donde temas de identidad, herencia y resistencia cultural resuenan con urgencia.
Que Pelt haya hecho un disco como este no es de extrañar. Es más, lo raro es que no lo haya hecho antes pues es sabido que a este oriundo de Los Angeles (California, EE.UU) se le conoce como un griot moderno (evidenciada en su serie de libros de entrevistas con músicos de jazz titulado «Griot»). Y es los griot son los encargados de mantener la memoria viva de la comunidad.
A diferencia de sus anteriores discos, caso de «Woven» (2025) y «Tomorrow’s Another Day» en este el trompetista da un paso atrás y vuelve a sus raíces post bop. Nada de electrónica sino el jazz acústico y clásico de toda la vida; eso sí con toques de soul-jazz, hard bop y sutiles influencias modales.
Esa vuelta al pasado se evidencia también en la banda que le acompaña, pues en la sección rítmica están el contrabajista Buster Williams y el batería Lenny White, esta elección no es casual pues se trata de dos arquitectos del sonido de los setenta, con estos dos músicos Pelt ancla el álbum en una tradición de autoridad y sabiduría, mientras que en el piano se encuentra Orrin Evans que aporta el contrapunto moderno y que viene a ser un puente de unión entre el pasado y el presente.
Con «Our community will not be erased»Pelt parece haber atendido la máxima jesuítica de que en tiempos de incertidumbre no hacer mudanza y esa mirada a un jazz seguro, firme, que se muestra con un sonido amplio y detallado, es la mejor forma de preservar un legado que no debe desaparecer.
Obviamente el disco no rompe esquemas vanguardistas, ya que su valor valor reside en la coherencia entre ética y estética. Jeremy Pelt ha logrado algo difícil en el jazz actual: grabar un disco que suena a clásico, defendiendo que la mejor manera de no ser borrado es, sencillamente, seguir creando con una excelencia incontestable. Es un testimonio de que la tradición no es un museo, sino un motor de resistencia activa.
Delein.
| Músicos: Jeremy Pelt (trompeta), Orrin Evans (piano); Buster Williams (contrabajo); Lenny White (batería) Año: 2026 Estilo: Post hard bop |




